La justicia tarda, pero llega. Un joven de 21 años de edad, quien estaba acusado de golpear a su novia y de resistirse al arresto, fue finalmente condenado a 8 meses de prisión, tras colmarle la paciencia al juez, quien se cansó de esperarlo. Los efectivos policiales llegaron hasta la vivienda del acusado para cumplir con la sentencia, pero, tan grande fue su sorpresa al enterarse de que el susodicho había fallecido pocos días después de puesta la denuncia de los padres de la víctima, tras un aparatoso accidente de tránsito.