El tribunal de la Meca se vío en grandes aprietos tras tener que dictar un fallo contra dos personas, ambos de aproximadamente treinta años, que fueron detenidos por la patrulla de la "Policía Religiosa", tras ser encontrados lanzando piropos a una jovencita en un centro comercial. Ambos piropeadores fueron condenados a 70 latigazos y a aprenderse de memoria el Corán (Biblia del Islam), como castigo. La "Policía Religiosa" cuenta con más de 4 mil hombres que están sumamente atentos a atrapar a los infractores de los valores islámicos.