Más de 40 personas murieron en una serie de atentados el domingo en Irak, donde se estrellaron 2 helicópteros británicos, causando dos muertos, debido a un choque accidental. En un doble atentado con coche bomba en la capital iraquí murieron 18 personas, mientras que la explosión de un autobús en el centro de Bagdad causó 11 muertos y 18 heridos. Estos ataques se producen después de que el sábado fallecieran 60 personas en atentados suicidas en la ciudad santa chiita de Kerbala y en Bagdad.