La modernidad no debe estar peleada con la seguridad. Vecinos y comerciantes de la Urbanización Inca Manco Cápac han alzado su voz de protesta ante una situación que se vive a diario en la recientemente remodelada Avenida Santa Rosa de Lima: cruzar la pista se ha convertido en un deporte de alto riesgo.

El punto crítico: Mercado N° 2

El problema se centra específicamente en la cuadra 15, justo frente al concurrido Mercado N° 2. Las imágenes enviadas a nuestra redacción son elocuentes: familias enteras, personas de la tercera edad y niños tienen que correr literalmente para ganarles el paso a los vehículos.

Si bien la obra incluye "gibas" o reductores de velocidad tipo cruce peatonal elevado, la realidad es que buses, autos y camiones no se detienen, y en muchos casos, apenas disminuyen la velocidad, obligando al peatón a arriesgar su integridad física.

El semáforo más cercano está a 300 metros

La indignación crece porque esta es una zona altamente comercial y residencial. "No podemos caminar 300 metros hasta el semáforo más próximo cargando las bolsas del mercado o con niños pequeños", reclaman los vecinos. La dinámica de la zona exige un cruce seguro en este punto exacto.

Exigencia a las autoridades

La comunidad hace un llamado urgente a la Municipalidad y a las autoridades de transporte para la instalación inmediata de un semáforo en este cruce. No esperemos a que ocurra una tragedia para recién tomar medidas correctivas en una avenida que debería ser sinónimo de progreso, no de peligro.