Hoy, al enterarme de las noticias sobre la vacancia de José Jerí, pensaba en mi hija Mikela. Ella nació en el 2017, tiene casi 9 años, y en su corta vida ya ha "visto" pasar a siete presidentes. Mañana, cuando el Congreso elija al nuevo encargado, conocerá al octavo.
Los números son fríos y no mienten. Desde el 2016, hemos tenido de todo: dos presidentes electos que no terminaron (PPK y Castillo), dos vicepresidentes que tampoco terminaron (Vizcarra y Boluarte) y cuatro "encargados" puestos a dedo por el Congreso de turno (Merino, Sagasti, Jerí y el que viene).
Lo inverosímil es que los presidentes elegidos por el pueblo apenas gobernaron 3 años y medio en total. El resto del tiempo, el país ha estado en manos de sucesiones y parches constitucionales. ¿Cómo le explico a mi hija que eso es "democracia"?
El problema de fondo no son solo los nombres, es la herramienta. El Congreso ha convertido la "Incapacidad Moral Permanente" pensado para cuando un presidente pierde la razón en un comodín para decir "no me gustas", "no tienes bancada" o "no me convienes".
Se la aplicaron a Vizcarra por denuncias de su etapa de gobernador; a Castillo tras su intento de golpe; a Dina por las protestas y los Rolex; y hoy a Jerí por reuniones clandestinas. No defiendo a ninguno, ya que todos tienen acusaciones serias que deben investigarse, pero es evidente que la figura de la vacancia se ha vuelto un mecanismo perverso de chantaje político. Si no tienes mayoría en el Hemiciclo, tienes fecha de caducidad.
Lo que sucederá mañana en la elección de la nueva Mesa Directiva no será un acto de patriotismo, sino de cálculo. Probablemente elijan a alguien que garantice la tan ansiada reelección parlamentaria. Las alianzas que vemos hoy son la prueba de que los principios quedaron atrás hace mucho.
Los vecinos de San Juan de Lurigancho y de todo el Perú seguimos aquí, viendo pasar la banda presidencial como si fuera una papa caliente, esperando que algún día se termine este circo y un presidente electo vuelva a gobernar sus cinco años completos.
Escrito por: Luis Candela Flores para www.sanjuandelurigancho.com