Estos resultados muestran cuan fragmentados están los partidos políticos tradicionales, tanto los de izquierda como los de derecha. Si alguna vez SJL fue considerada zona tomada por lo más radical de la izquierda, hoy ya no queda ni el rastro. Prueba de ello el porcentaje que sacó Helí Paredes del Frente amplio (0.33%) y Zazzali (0.59%). Bien pudieron respaldar al candidato de Susana como lo sugirió Sinesio López, pero se confiaron en el pequeño prestigio del que supuestamente gozaban:
Heli por haber apoyado las obras en zonas periféricas al igual que Navarro. Tampoco es que lo hacía de gratis, estaba trabajando su candidatura. Lo curioso es el papel de supuesto aliado de Susana que jugó: para las fotos de inauguración de obras, estaba infaltable a su lado; pero apenas pudo ¡zas! marcha contra ella por el tema del tren eléctrico y en cuanto podía. Zazzali en cambio movió sus fichas al estilo Castañeda. Pero no fue suficiente haber sido alcalde y peor aún, terminar en la cárcel durante su gestión.
Mauricio Rabanal es el que contaba con más simpatizantes según los primeros sondeos. Pero no asistió a ningún debate, no se reunió ni trabajo con los partidos que lo invitaron y menos, respeto las elecciones internas de la confluencia para la elección de regidores. Se sintió ganador e impuso candidatos anónimos a regidores que no generaban arrastre ¿Acaso alguien conocía a César Guido o Emma Pocohuanca? Error que le costó el puesto. Al no sentirse parte de esa lista, los de la confluencia se alejaron de él. A ello se suma la metida de pata cometida en una entrevista concedida a un canal televisivo en el que se mostraba a favor de la provincialización, yendo en contra de lo asumido por Villarán. Esos errores fueron linkeados por sus contendores políticos, que de una forma u otra impactaron en los electores.
Jesús Maldonado, quien yo pensaba que ganaría por su curricula, por su juventud, pero sobre todo por la millonaria inversión en publicidad desde hace ya bastante tiempo, apenas si alcanzo un 7.82%. Dudo que luego de esta derrota se dé por vencido, por que asumo que ya es una lucha personal. Ni sus dotes de poeta y de amante de la cultura que mostró cuando asomo por primera vez en toda su vida a la Red cultural, convencieron a los luriganchinos.
Ganó Juan Navarro, un personaje que se hizo conocido por hacer escaleras en las zonas en donde era imposible que tanto gobierno local como municipal ejecuten obra alguna, por ser zonas que carecen de saneamiento físico legal; requisito indispensable para que EMAPE o INVERMET los tome en cuenta. El estilo clientelista usado por Burgos y Castañeda, al parecer es buena estrategia y rinde frutos y no un plan de gobierno estratégico.
El resultado final lo decidieron los jóvenes que según INEI representan el 27.2% de los electores. SJL al igual que otros departamentos tiene una elite profesional divorciada de la política. Navarro mismo lo demuestra al no poner en su lista a estudiantes o profesionales egresados de la Cesar Vallejo o de otra universidad, sino a egresados de secundaria en su mayoría. Que no es malo, pero refleja que los profesionales no están con ellos. Eso ya es un indicador que señala claramente el grupo con el que un candidato se rodea. Tengamos en cuenta que los cargos públicos exigen un perfil académico alto, pero en este caso; los elegidos por votación, hacen su pasantía sin ese filtro, y peor aún, aprenden con errores que nos cuesta a los ciudadanos y no a ellos.
Solo nos queda esperar que Navarro elija bien a los gerentes de cada área y no se limite a poner a ayayeros que le hacen hurras a cada discurso suyo. Ya que de su acierto o yerro, dependerá el futuro de los luriganchinos. Esperemos que sea más exigente con su equipo de trabajo en la Municipalidad que los que eligió en su lista de regidores.