El peruano José Manuel Torres Yagi (35), acusado de violar y matar a una pequeña de siete años en Tokio, aseguró en su audiencia que en el momento del asesinato estaba poseído por el diablo y que por eso no se dio cuenta de lo que hacía. Para sorpresa de muchos, el acusado pidió disculpas reiteradas veces y dijo que la cadena perpetua a la que se le está condenado es excesiva. Torres Yagi está acusado de violar y estrangular el 22 de noviembre del 2005 a la pequeña de nombre Airi Kinoshita, por lo que fiscalía nipona lo ha condenado a cadena perpetua, sansión sumamente rara para con los extranjeros. Según informaciones del diario local Chugoku, Torres negó que hubiera tenido "intención" de asesinar o violar a la pequeña y que todo esto pasó porque llebava demasiado tiempo alejado de Dios, al permanecer en Japón.