Desde setiembre del 2017, José Westreicher se desempeñaba como trabajador en el área de almacenamiento en la empresa hasta que renunció en marzo del presente año. Durante este tiempo empezó a tomar fotografías de las deficiencias que encontró para luego usarlas como chantaje.
A través del WhatsApp, Bizcochito, apelativo con el que lo llamaban en su excentro de labores, envió su último mensaje intimidatorio. De inmediato, el agraviado acudió la Policía y presentó la denuncia.
La víctima fue citada en el parqueo vehicular de un centro comercial en la cuadra 27 de la avenida Las Flores. Tras entregar el pedido a Westreicher, los policías aparecieron. El detenido de 35 años registra tres denuncias por delitos contra el patrimonio.