Según la hermana mayor de la agraviada, Carlos Aparcana Guizado (28), quien trabaja como repartidor de gas, esperaba todos los días a la adolescente afuera de su casa con la intención de hacerse pasar por su amigo y manipularla psicológicamente.
“La obligaba psicológicamente y le decía que en la casa nadie la quería, que nosotros íbamos a darle la espalda y que éramos malos”, declaró la denunciante frente a las cámaras de América Noticias.
La mujer contó que la colegiala fue abordada por el repartidor de gas cuando iba a la casa de una amiga, luego la subió a una mototaxi y le dijo que iban a ver películas. Horas más tarde, fue encontrada deambulando por un parque de Jicamarca, muy cerca al cuarto donde habría ocurrido la violación.