El Haras Lurigancho
El Haras Lurigancho

El distrito de San Juan de Lurigancho guarda, entre sus calles y urbanizaciones, historias de una época de esplendor donde el campo y la hípica de élite se daban la mano. Uno de los capítulos más fascinantes es, sin duda, la existencia del Haras Lurigancho, un centro de crianza que puso el nombre del valle en lo más alto del deporte nacional.

Un Epicentro de la Hípica Nacional

Más allá de la producción agrícola, la antigua Hacienda Azcarrunz se transformó en un escenario de distinción. Sus propietarios, miembros de la acaudalada familia Palacios y Moreyra, destinaron parte de sus fértiles tierras para fundar el Haras Lurigancho, un criadero dedicado a la crianza de caballos de pura sangre.

Haras
Francisco Palacios V. Hacendado de Azcarrunz, y su yegua bataclana (foto restaurada IA)

Bajo la dirección de Don Francisco Palacios Villacampa y su socio, Justiniano Llosa, el haras se convirtió en una institución de éxito. Sus ejemplares, criados bajo el sol del valle, lograron coronarse en los derbis más importantes del país, compitiendo en los antiguos hipódromos de Santa Beatriz y San Felipe.

Legado Vivo: La influencia de Don Francisco fue tan determinante para el desarrollo del turf en el Perú, que hoy en día la hípica nacional le rinde homenaje permanente con el Clásico Francisco Palacios Villacampa.