San Juan de Lurigancho, el distrito más poblado y con más retos del Perú, se enfrenta nuevamente a un escenario electoral que desafía no solo las leyes, sino la inteligencia y la ética de sus ciudadanos. La reciente confirmación de la estrategia política del actual alcalde, Jesús Maldonado, postulando como Teniente Alcalde y llevando como candidato a la alcaldía a su sobrino de 23 años —César Ususquiano, un joven sin ninguna experiencia conocida en gestión pública—, no es una simple jugada astuta; es una alarmante señal de alerta que merece un análisis profundo.
La escuela de Burgos y el blindaje a la fiscalización
Para entender el presente, siempre hay que mirar el pasado. Esta necesidad mesiánica de perpetuarse en el poder a como dé lugar no nace de la nada. Jesús Maldonado se formó políticamente bajo la sombra de Carlos Burgos, el exalcalde del distrito que en abril de 2026 fue condenado a 9 años de prisión efectiva por el delito de colusión agravada en el caso de la compra irregular del helicóptero municipal. Maldonado no fue un elemento cualquiera en ese esquema: fue regidor de Burgos durante sus dos gestiones (2007-2014) y defendió con firmeza los intereses de dicha administración.
Un claro ejemplo de esto quedó registrado de forma oficial en el Acuerdo de Concejo N° 059, publicado en el diario oficial El Peruano el 5 de enero de 2012. En aquel entonces, Maldonado fue uno de los regidores oficialistas que solicitó de manera directa la suspensión y castigo del regidor de oposición Eustaquio Vera Muñico. ¿El "delito" del opositor? Haber salido a los medios de comunicación a denunciar el incumplimiento de obras de semaforización de la gestión. El oficialismo de la época usó el Reglamento Interno para amordazar la fiscalización y proteger la imagen del alcalde. Es evidente que de esa escuela —donde el Concejo Municipal funcionaba para blindar a la autoridad y anular el control ciudadano— viene la vieja práctica del caudillismo que vemos replicada hoy. Si una autoridad ni siquiera es capaz de practicar la democracia interna y la alternancia, abriendo paso a cuadros técnicos preparados, lo que tenemos al frente es un proyecto personalista y autoritario.
El cinismo del "derecho dinástico" y la contradicción de la experiencia
En una reciente entrevista en RPP Noticias, al ser cuestionado sobre por qué el poder debe quedarse en su entorno familiar —revelando además que su propia hermana es actual regidora y madre del joven candidato—, Maldonado rozó el cinismo con una frase que deja sin palabras a cualquiera:
"Nuestra democracia todavía no ha madurado lo suficiente como para entender que, por ejemplo, la familia Maldonado puede trabajar para la ciudadanía... Los Acuña también, ¿y por qué no dejan que una familia que pertenece a un partido político...?"
Llamar "inmadurez de la democracia" a lo que la ciudadanía conoce perfectamente como nepotismo político y falta de meritocracia es una falta de respeto al electorado. Pero la contradicción más escandalosa vino cuando intentó justificar la necesidad de no cambiar de gestión bajo el pretexto de que el distrito "se castiga" si empieza de cero cada cuatro años:
"¿Qué hacemos con la curva de aprendizaje que ya tiene nuestra gestión y que venga otro alcalde con otra misión con otra mirada y con otros objetivos a retroceder el distrito?"
Cabe hacerse la pregunta lógica: si tanto le preocupa cuidar la "curva de aprendizaje" de la administración del distrito, ¿por qué coloca en el sillón municipal a un joven de 23 años cuya curva de aprendizaje en gestión pública es absolutamente cero? Dirigir SJL, con sus masivos problemas de inseguridad, transporte y presupuesto, no es un espacio para aprender sobre la marcha. Esta contradicción solo confirma la tesis del "alcalde títere": el sobrino solo va a firmar los papeles, mientras que el verdadero poder se seguirá ejerciendo desde la sombra por el tío. Incluso, al ser preguntado directamente si garantizaba que su sobrino no renunciaría a los pocos meses para cederle el puesto, Maldonado esquivó la pregunta diciendo con evasivas: "Ese no es el escenario que nosotros estamos buscando".
La trampa de la valla baja y el espejismo de las redes
Es innegable que la gestión actual goza de respaldo, especialmente en plataformas digitales. Sin embargo, el vecino debe aprender a separar la paja del trigo. ¿Cuánto de ese apoyo es real y cuánto proviene de portátiles virtuales, trolls contratados y trabajadores municipales obligados a defender su puesto en las redes bajo amenaza implícita?
Maldonado sabe perfectamente que juega con la valla baja que dejaron las desastrosas gestiones anteriores (Chiroque, Burgos, Navarro o Gonzáles). En la misma entrevista, él mismo redujo la labor de un alcalde a lo más mínimo:
"Basta ver la calle que está limpia, basta ver que parque está ordenado, basta ver que tu pista está bien y tú dices 'bueno, este alcalde está trabajando, yo no sé quién es... pero si va a seguir chambeando así, por mí bien' y ese es el razonamiento de muchos ciudadanos".
No nos confundamos. Que el municipio pinte un parque, recoja la basura o asfalte una avenida es su obligación mínima y legal, no un favor extraordinario por el cual los vecinos debamos hipotecar la ética del distrito, aplaudir trampas legales y aceptar el nepotismo dinástico. Cuando un grupo político insiste con piruetas legales y candidatos de paja para no soltar el sillón municipal, la sospecha es obligatoria: buscan un blindaje absoluto para que nadie revise con lupa los contratos ni los manejos presupuestales de los últimos años.
El verdadero futuro de SJL: Más allá del maquillaje
El gran problema de fondo es que nos han acostumbrado a mirar el suelo en lugar de mirar al horizonte. San Juan de Lurigancho no necesita solo obras de maquillaje ni parches temporales. Lo que el distrito exige con urgencia es un plan profundo y disruptivo que busque elevar de forma real la calidad de vida de sus más de un millón de ciudadanos; un proyecto que eleve nuestra identidad y nos ponga a competir con otras grandes ciudades del mundo en innovación, orden y desarrollo.
Claro que se puede. El potencial humano, comercial y estratégico de nuestro distrito es gigantesco. Pero si el vecino sigue pensando que barrer una calle o arreglar un parque es más que suficiente, y si las autoridades siguen usando eso como moneda de cambio para justificar el nepotismo, estamos condenados a la mediocridad y a la delincuencia. Mientras el mundo avanza a pasos agigantados, conformarse con lo mínimo es, en realidad, elegir retroceder. El cambio empieza por exigir líderes a la altura de nuestra grandeza, no titiriteros en la sombra.
Fuentes y Referencias:
- Diario Oficial El Peruano / Normas Legales: Acuerdo de Concejo N° 059 (San Juan de Lurigancho, 28 de diciembre de 2011), publicado el jueves 5 de enero de 2012, páginas 458649-458650. Documento donde consta el pedido verbal de los regidores (entre ellos Jesús Maldonado Amao) para sancionar con suspensión al regidor de oposición Eustaquio Vera Muñico.
- Entrevista Periodística en RPP Noticias: Programa "ADN RPP" (Edición de los Domingos), entrevista en vivo conducida por los periodistas Fernando Carvallo y Carlos Villarreal al alcalde de San Juan de Lurigancho, Jesús Maldonado. Emitida el 28 de junio de 2026.
- Poder Judicial del Perú: Sentencia condenatoria de abril de 2026 contra el exalcalde Carlos José Burgos Horna a 9 años de pena privativa de la libertad efectiva por el delito de colusión agravada, vinculada al caso de la adquisición sobrevalorada e irregular del helicóptero municipal durante su gestión.
Escrito por: Luis Candela Flores para www.sanjuandelurigancho.com